Esa noche conocí a Joaquín entre chicos sin camisa y piel brillante, lo que más me llamó la atención de él fueron sus cautivantes enormes ojos verdes y sonrisa perfecta, podría decir que me topé con el hombre que siempre había idealizado como modelo en mis pensamientos más homosexuales, lo recuerdo y aún siento cosquilleo en la entrepierna, flechazo instantáneo...
Salimos dos veces más a algunos bares de la misma Zona, le conté de ella y de mi familia, que son personas honorables, con valores tradicionales y que según creía yo era el primero de mi familia cercana en haberme aceptado tal cual soy, pero que el saber el cómo reaccionarían todos me causaba enorme temor, pronto me encontré rodeado entre los brazos más tibios que jamás me habían abrazado, con esa hoguera y esa seguridad que sólo él pudo ofrecerme en el momento preciso, pidéndome desahogar mis lágrimas y mis temores, con el beso más dulce y reconfortante que había recibido nunca me tomó entre sus manos...
Y así entró a mi vida...
lunes, 29 de octubre de 2007
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1 comentario:
Moreno, 1.83 y con [inserte versión con Los Panchos] aquellos ojos verdes serenos como un lago... ¡Awww!
Si no fuera porque se llama Joaquín, pensaría que hablas de Eduardo Verástegui, jejeje.
=)
Ya me estoy picando... con el blog.
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