Ahora resulta que Ella me reclama por falta de atención, si bien no se lo he dicho ni a ella ni a mi mejor amigo, creo que bien saben para dónde voy, me conocen muy bien. Toño, que me conoce desde chiquito me dice que ando muy extraño, como retraído, y es cierto, estoy pasando por ese proceso de salir completamente y declararme Gay ante las personas que me consideraban hetero. Algunas de las chicas con las que llegué a tener algún tipo de contacto me van a tomar la declaración muy a la ligera, como todo lo que ellas creen que soy. El que me preocupa es el toño, que nadamás se queda callado y pensativo, como si supiera lo que me está pasando, me causa cierto escozor pensar que seguramente en una de esas salidas de antro miró mis mensajes con J. en el celular, o que posiblemente miró mis fotos un poco comprometedoras en la galería de imágenes...
Me siento observado, y me causa conflicto ver que algunas personas se comportan un poco diferente conmigo, como doña Chela, la que me prepara la comida en el edificio donde vivo, me comentó que andaba muy rarito y no llevaba su sonrisa picara de todos los días que me entrega mi comida low carb, como si por arte de magia, al saber que las cosas no van nada bien con Ella, se pusiera del lado de la susodicha y sospechara de todo... y de todos.
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1 comentario:
A esa fase le llamo "El closet de cristal". Es cuando crees estar oculto en tu propia área de seguridad con todo y tus secretos, pero en realidad estás en una vitrina de cristal en la que todo mundo del exterior puede ver hacia adentro.
El tema es más complejo de lo que pareciera; porque en realidad hay un altísimo porcentaje de gente gay que, aún asumidos como tales y viviendo una vida abierta dentro de su círculo gay, continúa pretendiendo llevar una vida buga (heterosexual) frente a su familia, en el trabajo y otros círculos ajenos, aunque en realidad ignoran que están en esa vitrina y que todo mundo se dá cuenta o sospecha.
Muchos gays jamás en su vida salen de ese closet de cristal y viven con su costalito de tormentos y máscaras por el resto de sus vidas.
Lo gay es como la vainilla, se huele y no se puede evitar.
Aún con todo eso, toma en cuenta que aunque algunas personas de tu entorno ya sospechan o intuyen sobre ti, preferirán no abordar el tema ni escuchar lo que les tengas que decir en un momento dado. Para ellos y ellas es la postura cómoda de "lo imagino, pero me da terror escuchar tu verdad porque no sabré cómo manejarlo".
Cuando nos cuentes cómo lo enfrentaste con Ella se va a poner tan buenazo ¡como final de capítulo de viernes de telenovela en horario estelar!
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